Disparador Emocional: qué es y cómo lo vivo
- NoemiUrk

- 3 may 2018
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 27 mar
Si has leído sobre cómo vivo mis cambios emocionales, aquí está una de las claves que muchas veces los desencadena.
Un disparador emocional es aquello que genera una reacción emocional inmediata, instintiva y desproporcionada, acompañada de una respuesta fisiológica. Normalmente es ese instante en el que, de forma subconsciente, se activa un recuerdo traumático no sanado.

Aprender a percibirlo
Después de muchos años de autoconocimiento, he aprendido a percibir cuándo mi cuerpo no está en armonía y necesito reaccionar para evitar que se active un disparador emocional.
Muchas veces no me doy cuenta de que he tenido un disparador hasta que ya estoy dentro del caos. Puede provocarlo una acción muy pequeña o una sola palabra.
Recuerdo que hace unos veinte años, ante un disparador, la energía era tan fuerte que entraba en un estado de desbordamiento emocional: podía llorar sin control o, al contrario, reír y actuar de forma impulsiva y desbordada. Todo ocurría muy rápido, en cuestión de horas o incluso minutos, y era incontrolable.
Hace tiempo nunca me daba cuenta lo que me generaba un disparador emocional. Más tarde, aprendí que el disparador puede ser algo tan sencillo como que en mi realidad observe a alguien girar la cara para no saludarme.
Si he captado los avisos de mi cuerpo (pérdida o subidón de energía) me siento preparada para no reaccionar y atender a mis pensamientos desde un estado menos alterado. Entonces me doy consejos a mí misma:
“No te ha visto, tranquila”
“No se ha dado cuenta”
“Seguramente has malinterpretado su gesto”
“Sabes que eres tú misma la que te has generado un pensamiento negativo”…
Mi cuerpo siente pérdida energética
A veces, mi cuerpo físico ya me avisa de que no está en armonía. Noto como si algo dentro de él se estuviera desencajando. La sensibilidad aumenta, también la incomodidad hacia mí misma y hacia lo que me rodea… La ansiedad crece, aprieto los dientes. Aparecen la desgana y la apatía
Necesito descanso absoluto.
Subidón de energía en el cuerpo
Otras veces me siento fresca y ligera, con una energía que me supera. No descanso en todo el día. Siento la necesidad de estar haciendo algo constantemente: trabajar, pasear, bailar, escribir… hasta el agotamiento. No me apetece relajarme, y en ese momento incluso me siento bien así.
Me siento pletórica.

Montaña rusa emocional
Tanto en un caso como en el otro, son señales de que mi cuerpo no está en calma y de que mi hipersensibilidad está a flor de piel. Cualquier detalle puede convertirse entonces en un disparador emocional.
Son cambios que forman parte de una montaña rusa que me acompaña desde hace años.
Hoy en día estas oscilaciones no suelen ser tan intensas porque he aprendido a conocerme.
Actualmente, esas subidas y bajadas no suelen tener picos muy fuertes porque he aprendido a autoconocerme. Recuerdo que hace unos veinte años, ante un disparador, mi energía era tan intensa que entraba en un estado de desbordamiento emocional: lloraba sin medida o, al contrario, reía y actuaba sin freno, de manera impulsiva y desbordada. Estos cambios emocionales eran mucho más rápidos y ocurrían en cuestión de horas o incluso minutos. Y eran incontrolables.
He aprendido que si mi montaña rusa sube demasiado, la bajada será fuerte e intensa y probablemente me provocará una crisis de ansiedad o de tristeza. Por eso me voy preparando: intento tomarme las cosas con más calma, medito a menudo, trato de dormir más y cuido mi bienestar para encontrar un mayor equilibrio emocional.
Y, aun así… ¡zas! Aparece un disparador: algo me golpea en el plexo solar y me devasta.
Cuando ocurre el disparador
La mayoría de las veces, no me doy cuenta de que he tenido un disparador emocional hasta que empiezo a hablar más alto de lo normal y empiezo a caminar sin poder detenerme.
Entonces intento guardar silencio, aunque sé que normalmente me resulta difícil, por lo que busco opciones para suavizar mi respuesta conductual y emocional.
Entonces, cuando consigo tranquilizarme, intento recordar qué ha sido aquello que me provocó una reacción tan intensa.
Comprender qué lo ha activado
Hoy en día, después de muchos años de autoconocimiento, los disparadores aparecen con menos frecuencia, aunque siguen existiendo. A veces están relacionados con situaciones repetidas o con personas o temas que sé que me afectan.
Y aun así, el disparador es imprevisible. No siempre logro identificar exactamente qué lo ha activado.
Entonces lo siento en el cuerpo como un estremecimiento interno, un temblor que no logra manifestarse hacia el exterior pero que sacude cada célula del cuerpo. Y caigo al fondo de la montaña rusa.
Y desde ahí, poco a poco, intento volver a subir. Pero con cuidado, porque sé que si subo demasiado, la caída será aún más fuerte.
NoemíUrk
Mi experiencia personal en TLP
Si este tema ha resonado contigo, puedes seguir explorando por aquí:




Comentarios