Reaprender a sentir y cuidarse: paciencia y recordatorios
- NoemiUrk

- hace 5 días
- 5 Min. de lectura
Actualizado: hace 4 días

Vamos a seguir trabajando el cerebro y los hábitos mentales con refuerzos conductuales, para fortalecer la autoestima y crear nuevas formas de sentirnos.
La idea es sencilla, pero profunda: empezar a debilitar los patrones automáticos que nos hacen daño y construir otros nuevos más amables y conscientes para, de esta forma, empezar a sentirnos mejor.
Si estás empezando este proceso, puede ayudarte tener una visión más amplia:
El mismo cerebro que aprendió a pensar de una manera concreta, también puede aprender otra forma de hacerlo.
Ya hemos visto cómo funciona tu mente y cómo darle un pequeño empujón al cerebro para romper los mecanismos diarios.→ Cómo funciona tu cerebro
Si en algún momento sientes que estás atrapado en un bucle de negatividad, no lo atravieses en soledad. Busca ayuda, habla con alguien, pide apoyo. Puedes acudir a tu médico, a recursos de tu entorno o a grupos de acompañamiento. No tienes que hacerlo solo.
La paciencia como parte del proceso
Al principio requiere esfuerzo. Es normal. El cambio no aparece de un día para otro, pero sí empieza en cada pequeño gesto repetido.
Cada decisión consciente, cada pequeño gesto, es una oportunidad para enseñarle al cerebro un camino diferente. Estamos hablando de cambiar la forma en la que funciona tu mente, y eso no ocurre de forma inmediata.
Es un proceso lento, progresivo y muchas veces tan sutil que no te das cuenta de que estás cambiando… hasta que un día te descubres reaccionando de manera distinta.
Por eso la paciencia no es una espera pasiva, sino una parte activa del proceso de cambio.
Mensajes para ti: pequeños recordatorios que transforman
La idea es inyectarle información positiva al cerebro de una forma sencilla.
Tú mismo o tú misma te enviarás mensajes para acompañarte, darte apoyo o ayudarte a cambiar tu estado emocional.
Y puedes hacerlo en cualquier momento, lugar o día.
Recuerda que incluso pequeños cambios, como elegir un color diferente al vestirte, ya pueden influir en cómo te sientes. → Significado de los colores

Notas adhesivas: una herramienta sencilla y poderosa
Con esta herramienta vamos a facilitarle al cerebro mensajes positivos de forma física y visual.
Primerto tienes que hacer una pequeña parada y observa en qué momento emocional estás ahora: triste, agotado, vulnerable… Si lo deseas, puedes apuntarlos.
Primero, haz una pequeña pausa y observa en qué momento emocional estás ahora: triste, agotado, vulnerable… Si lo deseas, puedes escribirlo.
A partir de ahí, piensa hacia dónde te gustaría ir o qué necesitas para sentirte mejor: calma, fuerza, alegría, confianza…
El objetivo de estos mensajes es recordarle a tu cerebro, de forma visual, cómo te quieres sentir y hacia dónde quieres dirigirte.
Puedes escribir frases como:
Eres valiente Confías en ti
Estás en el camino Tienes fuerza
También puedes reforzar tu autoestima con mensajes sencillos:
Eres genial Eres maravillosa
Eres guapo Eres guapa
Si quieres profundizar en el proceso de la autoestima, puedes empezar por aquí:

O escribir recordatorios más prácticos:
Hoy es un buen día Sonríe
Es importante escribir siempre en presente, hablándote a ti mismo o a ti misma, como si eso que deseas ya formara parte de ti.
Ejemplo: acompañarte en un cambio
Veamos con un ejemplo práctico cómo se pueden utilizar las etiquetas adhesivas.
Hecho: deseas cambiar de trabajo o de centro de estudios el año siguiente.
Estado emocional: te sientes perdido o vulnerable.
Necesidad: te gustaría sentirte con más fuerza y seguridad.
En varias notas adhesivas podrías escribir (forma presente y afirmativa):
Eres valiente Tienes fuerza de voluntad
Confías en ti Estás en el mejor camino
Resultado: Con el paso de los días, y a través de la repetición, tu estado emocional puede empezar a transformarse.
Dónde colocar las etiquetas adhesivas
Colócalos en sitios estratégicos: donde los veas al levantarte, en el espejo del baño, en una puerta, en la nevera, en el dorso del móvil o en cualquier lugar cotidiano.
En cualquier lugar que se te ocurra.
Lo importante es que formen parte de tu día a día.
Integrarlo en tu rutina
Cada vez que leas uno de tus mensajes, haz lo que dice.
No lo analices. No lo discutas. No lo juzgues.
Solo hazlo.
Si escribes:
Sonríe
aunque no te apetezca, hazlo.
Aunque estés triste, enfadado o cansado. Sonríe.
Al sonreír, aunque sea de forma forzada, el cuerpo activa respuestas internas que favorecen el bienestar: se reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y se envía al cerebro el mensaje de que todo está bien.
Si repites este gesto, poco a poco estarás creando nuevas conexiones neuronales y generando un nuevo hábito.
Tu cuerpo empieza a generar cambios reales aunque la emoción todavía no haya llegado.
Y con el tiempo, esa sonrisa será cada vez más natural.

Ejemplo: realizar una pausa y sonreir
Vamos a poner el ejemplo que llevas una temporada cansado o estresado. Y has colocado un par de post-it en la puerta del frigorífico. Vas a coger un alimento y antes lees:
Sonríe Respira
En el momento que lo leas, haz una pausa. Deten lo que estés haciendo e intenta parar los pensamientos que en aquel momento tengas.
Sonríe (esfuérzate si es necesario). Y luego, respira profundamente las veces que lo sientas. Permite que tu cuerpo reciba ese pequeño cambio de ritmo.
Ese gesto, repetido en el tiempo, va modificando tus respuestas internas.
Tu cerebro está aprendiendo que puede estar en calma incluso en momentos difíciles.
Juega con los recordatorios
Colócalos en sitios donde no sueles mirar: dentro de un armario, en un cajón, en la despensa…
Cámbialos de sitio. Muévelos. Haz que aparezcan de forma inesperada.
No dejes que tu mente se acostumbre y aprenda dónde están. Porque tu cerebro creará automatismos y dejarás de leerlos.
Así, cada aparición se convierte en una pequeña interrupción del automático, una oportunidad para volver a ti.
Otros recordatorios
Otra idea para sorprenderte a ti mismo y crear nuevas aptitudes y hábitos, es utilizar el móvil como aliado.
Puedes programar alarmas para diferentes días y que te den algún mensaje bonito:
Eres genial
Tómate un descanso
Respira profundamente
O añadir recordatorios en el calendario:
- Tiempo para sonreír
- Un momento para ti
Cualquier idea que implique recibir un mensaje positivo en tu día a día puede ayudarte a reforzar este proceso.

No se trata de hacerlo perfecto ni de cambiarlo todo de golpe.
Se trata de repetir, de insistir con suavidad, de ir enseñándole a tu mente una forma diferente de estar.
Este tipo de pequeños cambios forman parte de la creación de nuevos hábitos:
Aunque al principio no lo sientas, aunque parezca forzado, algo empieza a moverse.
Y con el tiempo, casi sin darte cuenta, ese nuevo camino se vuelve más natural.
NoemiUrk





Comentarios