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Clasificación personal de los seres que he visto

  • Foto del escritor: NoemiUrk
    NoemiUrk
  • 1 jul 2025
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 10 ene

Clasificación personal basada exclusivamente en la experiencia vivida.


En el camino de la vida van apareciendo personas con las que compartimos y aprendemos. Desde pequeña, aprendí a guardar silencio sobre aquello que solo yo veía y sentía. Era un silencio lleno de preguntas.


Algunas personas sensitivas, con quienes compartí trabajos de sanación o ciertos encuentros, me relataban sus propias experiencias. Al escucharlas, comencé a darme cuenta de que quizá mi mente reflejaba una realidad que pocos podían ver.


Aun así, busqué explicaciones: investigué la telepatía y otros temas, intentando comprender lo que ocurría. Poco a poco, empecé a poner en palabras lo que sentía y, en ese proceso silencioso, fui dando forma a una hipótesis que me ayudara a entenderme.



Mujer bajo el agua con ropa, extendiendo la mano, en un ambiente turbio.


Mi experiencia me había hecho encontrarme con entes, espíritus, energías residuales… y tenía muy claro el tipo de seres con los que me había encontrado, según lo que yo había sentido.

Ya por el 2010, había pensado mucho en esto.


Les fui dando nombre a medida que los diferenciaba. Con el tiempo, sentí la necesidad de ampliar la información, a medida que mi propia experiencia se expandía. No hablo de lo que haya leído o aprendido de otros, sino de aquello que he vivido, sentido y percibido desde mi propia conciencia.


Recuerda que la siguiente lista es mi propia clasificación de la forma en que yo los distingo.



Seres que nos acompañan.

Seres que nos acompañan en nuestro paso por este plano físico.


Se dice que existe un ángel de la guarda, un ser que nos acompaña desde el nacimiento hasta la muerte. Sobre ello no puedo afirmar nada: aunque quizá lo haya sentido, no lo he reconocido.


Lo que sí puedo decir es que existen seres que llegan para ayudarnos en distintos momentos del camino, según el lugar y la etapa en la que nos encontremos. Su presencia no siempre es permanente; pueden ir cambiando, adaptándose a nuestras necesidades etéricas y al proceso que estamos atravesando.



Almas perdidas.

Así las percibo al entrar en ciertos lugares, estén abandonados o no. Son almas que, al dejar el cuerpo físico tras esta vida tangible, no han encontrado aún su camino.


Algunas se sienten asustadas; otras, cargadas de furia o venganza, permanecen ancladas a aquello que las hirió. Hay quienes perdieron la vida de forma tan repentina que continúan ligadas al mismo espacio. Algunas no comprenden en qué plano se encuentran; otras sí lo saben, pero no logran continuar solas y, desde ese silencio, piden ayuda para poder seguir.



Espíritus.

Son seres que van y vienen de su mundo o de su plano; para ayudar, acompañar o sostener a quien lo necesite.



Seres de luz.

Sonrío cada vez que los recuerdo. Son seres magníficos, llenos de una luz que no solo los envuelve, sino que también irradian. Amables, suaves, etéreos. Llegan para acompañar a quien ha fallecido, o para ayudar cuando se les pide y se les llama.


Su presencia suele percibirse de manera sutil, y muchas veces el espacio se impregna de un delicado aroma a flores.



Una silla solitaria en un campo brumoso bajo un árbol.


Entes malignos.

Entes deformes; entidades cuya presencia resulta dañina allá donde se encuentren sin ninguna intención aparente. Su energía se percibe densa, a veces incluso a través de un olor desagradable que parece impregnar el lugar, por más que se limpie y se pongan ambientadores. Pueden manifestarse en los márgenes del espacio, desplazándose por zonas altas como los techos, o poco visibles como la parte superior de las paredes.


Su presencia no pertenece a este plano y, suelen entrar y salir por grietas o portales entre planos. Se deben expulsar de nuestro plano y cerrar los portales que hayan utilizado. Cuando se logra restablecer el equilibrio, el ambiente cambia: la pesadez se disipa y el mal olor desaparece.



Vampiros energéticos.

Pueden manifestarse tanto a través de personas físicas como de presencias de otros planos.


Personas vampíricas energéticas de forma inconsciente

En el caso de las personas, el desgaste suele producirse cuando no sabes protegerte. Hay vampiros energéticos que actuan de forma inconsciente: descargan sus problemas con palabras y emociones sin medida, y uno queda exhausto mientras ellas se marchan aliviadas y llenas de energía.


Personas vampíricas energéticas de forma consciente

Pero hay personas que vampirizan la energía de forma consciente. Obtienen energía emocional o vital de los demás y, a veces, lo usan de manera deliberada, manipulando situaciones o emociones para beneficiarse.


Presencias vampíricas energéticas

De otra manera, hay presencias no físicas que parecen adherirse al propio campo energético, generando una carga persistente en el cuerpo, como un peso constante sobre los hombros y la espalda. Con el tiempo, esa convivencia silenciosa se traduce en un agotamiento profundo, como si algo se alimentara de la energía vital.



Seres viajeros entre planos.

Son seres que se trasladan a través de portales abiertos entre planos o dimensiones y se manifiestan en nuestro campo visual de manera etérica. Si se observa con el tercer ojo, es posible percibirlos.


Su paso es temporal y se desplazan. Algunos simplemente pasan; con otros, es mejor no entrar en contacto por la densidad de su energía y la mala sensación que provocan.


Es recomendable cerrar el portal, especialmente si su presencia se da en algún lugar de la vivienda.



Seres de otros planos.

Con este término me refiero específicamente a aquellos entes que veo cuando se abre una conexión entre dimensiones.


Cuando se abre, se puede percibir parte de lo que existe al otro lado, y su percepción funciona de manera recíproca: cuando nosotros los veo y ellos me ven. Y no me resulta agradable.



Seres malignos.

No son los considero entes en el sentido más neutral, porque estos poseen una intención maligna hacia nosotros. Te buscan y vienen a por ti, como el Hombre del Sombrero.


Se siente maldad pura en su presencia.



El alma de los recientes fallecidos.

Cuando una persona muere, puede que tenga algún último mensaje que transmitir antes de seguir su camino. A veces se ponen en contacto mientras aún están en el cuerpo, o en el momento de la transición, o poco después, cuando ya han partido y continúan su recorrido.



Hombre solo sentado en una butaca de cine a oscuras


Tengo la sensación de que existen diferentes planos que se conectan en puntos comunes, esas aperturas que mencioné antes. También pienso que hay múltiples universos paralelos además del nuestro: algunos de la misma dimensión, otros de dimensiones distintas. A veces parece que se cruzan en ciertos puntos, y justo en ese momento yo puedo ver lo que hay en ese otro universo… Lo malo es que ellos también me ven a mí. Y a veces veo sus rostros de sorpresa.


Muchas veces comentos que lo que se muestra en las películas de suspense y espíritus es cierto. El cine ha avanzado mucho y el terror comercial se ha alejado bastante de la verdad, pero hay películas que se acercan mucho a lo que yo veo.


Crecí en una etapa en la que no podía hablar de estos temas, y lo hice en una sociedad que no estaba preparada para ello. Hoy, sin embargo, me alegra escuchar y leer a muchísimas personas que describen experiencias semejantes a las mías.



NoemiUrk

Experiencias personales

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