Después de aquel episodio en la habitación y la conversación mantenida con la hermana de mi amigo, intenté encontrar información.
Sería el año 1989 o 1990. Le pregunté a un par de personas que tenían experiencias espirituales, sobre el tema.
Hay quien me dijo que era un enviado de La Muerte. Pero debo informar que no ocurrió nada grave en mi familia ni conocidos durante esos tiempos. Otra persona me dijo que era un demonio. Y me dio el nombre.
Busqué la información, pero tal
HECHOS REALES.
El hombre del sombrero apareció en mi vida una noche, en la vivienda de un amigo. Tendría 18 o 19 años. Dormíamos ese día juntos y la puerta de la habitación estaba cerrada.
Me desperté sobresaltada, muy espantada; mi piel estaba erizada y sentía un terror frío que intentaba abrazarme. Temblaba de miedo, un miedo profundo y antiguo. Mi cuerpo estaba al máximo de alerta. Respiraba entrecortadamente y mis ojos se habían abierto como nunca mirando fijamente hacia